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Nutrición deportiva. Crononutrición

Nutrición deportiva

La Ciencia de la Nutrición Deportiva es compleja y a menudo confusa. Pero se puede simplificar a cuatro componentes básicos.

  • Alimentación
  • Realimentación
  • Reparación
  • Recuperación

Tanto si estás esquiando, bajando una montaña en bicicleta o disfrutando de un vigoroso chapuzón, necesitas funcionar al máximo de tu potencial. Pero es difícil mantenerse al máximo cuando te sientes acabado y más predispuesto a sentarte en el sofá que afrontar las cuestas.

Hay mucha variedad de productos para facilitar nuestra nutrición deportiva, en concreto Herbalife24 cubre las necesidades de alimentación, realimentación, reparación y recuperación las 24 horas del día. Estos productos proporcionan hidratos de carbono, proteínas y ácidos grasos esenciales altamente digeribles y absorbibles – todos requeridos por el cuerpo para ayudar a un rendimiento máximo.

Alimentación 

Hidratos de Carbono = Combustible Instantáneo

Todas las actividades consumen combustible, el cual se mide en calorías y a menudo se le denomina energía. Por desgracia, muchos de nosotros salimos de casa con el depósito medio lleno e incluso vacío. Para funcionar eficazmente, es importante asegurarse de que nuestros depósitos de combustible están correctamente llenos.

Los depósitos de combustible de uso inmediato son nuestros músculos.

El combustible de quemado rápido que utiliza nuestro cuerpo son los Hidratos de Carbono, tales como el pan, la pasta, el arroz, las verduras, las frutas y el azúcar.

Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía para el organismo debido a su alta rentabilidad. Es decir, para descomponer una molécula de glucógeno es necesaria poca energía y como resultado de la descomposición se obtiene mucha energía que el organismo puede utilizar. No ocurre lo mismo con los lípidos y las proteínas.

Cuando ingerimos hidratos de carbono, estos son transformados en el cuerpo y almacenados como glucógeno para los músculos – llenando así el depósito de combustible. También se almacena glucógeno en el hígado.

Sin embargo, la “despensa” de la que dispone el organismo para almacenar glucógeno es muy reducida. Es decir, la capacidad de almacenamiento es pequeña y, por lo tanto, las posibilidades de que se agote la fuente son muchas, si no se cuenta con un aporte externo adecuado. Las dos “despensas” orgánicas son el hígado y el músculo, y en el acto deportivo la utilización de una u otra es importante, ya que tienen funciones diferentes.

Por su parte, el glucógeno muscular debe abastecer las necesidades del músculo para llevar a cabo el trabajo derivado del desarrollo de la actividad deportiva.

Grasa = Combustible de Reserva

Las grasas de nuestra comida (lípidos) se almacenan en depósitos de combustible de larga distancia: nuestras células de grasa. Recurrimos a estos combustibles de reserva cuando participamos en eventos de resistencia.

Los lípidos son menos rentables energéticamente que los hidratos de carbono pero tienen mayor disponibilidad, debido a que el organismo dispone de una “gran despensa” (las células de grasa). Son el mejor combustible en pruebas de larga duración. La energía procedente de los lípidos se utiliza una vez agotada la procedente del glucógeno.

Realimentación

Ten en cuenta que nuestra oportunidad para la reposición de glucógeno a su potencial máximo se produce en los 30 minutos posteriores al ejercicio. Esto significa que tenemos una oportunidad de 30 minutos en el momento en que nuestros depósitos de combustible – nuestros músculos – son más receptivos a la reposición.

Reparar

Proteína = Reparar

Después del ejercicio, también debemos tomar proteínas de alta calidad. Cada actividad de la vida daña las células de los músculos. Desde luego cuando más extenuante sea la actividad o el ejercicio, más daños se producen. Unas proteínas adecuadas y de alta calidad ayudan a las células musculares a repararse a si mismas.

Recuperación

Las investigaciones sugieren que los nutrientes antioxidantes ayudan a reducir el tiempo de recuperación ayudando al cuerpo a combatir los daños de los radicales libres. Los atletas crean grandes cantidades de radicales libres de diversas formas. Una de las formas es respirando muchos más oxígeno que las personas no activas.

Minimizando la producción de radicales libres, el atleta puede reducir potencialmente el tiempo recuperación necesario entre eventos. Reducir el daño provocado por los radicales libres puede:

  • acelerar los mecanismos de eliminación del ácido láctico.
  • reducir la degradación de la fibra muscular.
  • incrementar la resíntesis del glucógeno.

Esto significa que un atleta puede sentir menos dolor, menos agujetas y menos fatigas. Esto puede desembocar en un mayor tiempo para entrenar y realizar el deporte en cuestión. Hay una gran variedad de antioxidantes que mejoran la recuperación del cuerpo y se regeneran mutuamente para mantener el poder antioxidante del cuerpo.

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